Madera sobre las aguas del fiordo

Culross muelle madera

Hoy dejamos Galicia por un rato para viajar hacia el norte, a una tierra de color verde perenne, azotada por el viento y la lluvia, de sobrecogedores paisajes y madera, por supuesto. Nos vamos a Escocia. Quizá no sea tan diferente a Galicia después de todo.

En el último viaje de visita a unos familiares exiliados pasamos unos días en Edimburgo. Ya conocíamos la ciudad de visitas anteriores así que el plan que nuestros anfitriones habían preparado era visitar varios destinos con encanto en los alrededores. El destino de uno de los días de turismo fue Culross, un pueblo de calles empedradas a la orilla del estuario donde desembocan varios ríos escoceses, incluido el Forth, en Fife, a las afueras de Edimburgo.

Mientras te acercas hacia el pueblo por carretera, tus ojos se distraen en el paisaje industrial que rodea la orilla del Forth. El estuario de Forth es un fiordo de origen glaciar donde las industrias han ido ganando tierras al mar para la agricultura y, sobre todo, para la industria. En un lugar así no esperas encontrar un pueblo con demasiado encanto. Por eso la sorpresa es aún mayor.

En las calles empedradas de Culross parece haberse detenido el tiempo. Aún se respira en cada esquina el esplendor de antaño, del comercio del carbón y la sal. Es de esos lugares en los que no te sorprendería ver salir de casa a un hombre con la cara manchada de hollín y ropas del siglo XVII para trabajar todo el día en el puerto.

No lo encontrarás en las guías de Escocia pero si algún día visitas Culross, no deberás perderte el antiguo muelle de madera sobre el Firth of Forth.

Pier under construction madera

 

 

UNA ESTRUCTURA DE MADERA SOBRE EL FORTH


La estructura del muelle se reduce a la mínima expresión. Los rollizos de madera hincados en los fondos del estuario que aún conservan la corteza son las piezas principales de los pórticos de la estructura.

Pilotes de madera en muelle en el fiordo

 

Muelle estructura de madera en Escocia cerca de Edimburgo

Estructura del muelle de madera en Escocia

 

Las vigas de madera aserrada bajo el entablado se apoyan sobre piezas transversales de madera fijadas mecánicamente a los rollizos. Estas piezas transversales salvan la distancia entre cada pareja de rollizos, situados uno a cada lado del tablero. Una tabla en diagonal en cada uno de los pórticos hace las veces de arriostramiento del muelle. De esta pieza, que a primera vista puede parecer insignificante, depende la estabilidad de la estructura.

A la entrada del muelle te recibe un cartel: “keep off in strong winds“. Quizá los habitantes de Culross no estén tan seguros de querer confiar su vida a esta tabla diagonal cuando el tiempo se pone feo en el Forth… 😉

vientos en escocia

Si tienes vértigo y visitas Escocia, deberás pensarte bien si quieres dar un paseo por el antiguo “pier“. El paisaje que lo rodea es increíble pero serás incapaz de disfrutar de él mientras caminas. Las tablas están colocadas para que no puedas quitar el ojo de la pasarela a menos que quieras acabar en las aguas congeladas del estuario. Y tengo que confesarte que la mínima barandilla situada únicamente en uno de los laterales, tampoco ayuda mucho.

Barandilla del muelle de madera en el Forth Edimburgo

Muelle de madera en Escocia

Por cierto, no olvides recoger una piedra en la orilla, llevarla contigo en tu paseo y dejarla al otro extremo del muelle. El “pier” aún está en construcción, por eso cada persona que lo recorra deberá aportar su granito de arena para poder terminarlo. 🙂

Estructura de madera en Culross

 

 

MADERA ENTRE MAREAS


El río está afectado por la marea tierra adentro hasta la ciudad de Stirling. Por ello es importante prestar mayor atención a las piezas que están en constante exposición a los cambios de humedad debidos a la alternancia entre pleamar y bajamar, tal como comentamos en este post sobre las estructuras de madera en Baldaio, Galicia.

Los xilófagos marinos podrían llegar a provocar daños estructurales graves en la madera de los pilotes. Para reducir la posibilidad de ataques, las piezas que se encuentren en contacto directo con el mar o con agua salada, en clase de uso 5, deberán ser de especies con una adecuada durabilidad a estos agentes o podrán tratarse con materiales de recubrimiento que limiten el acceso a los xilófagos marinos. Los ataques son mayores en aguas templadas así que es probable que en las aguas frías del Forth, con temperaturas entre 7 y 14º, estén menos expuestos a ataques que en zonas más meridionales.

Las piezas que no estén en contacto directo con agua salobre podrían ser de maderas duraderas o medianamente duraderas que hayan sido tratadas, en este caso para clase de riesgo 3.

Para controlar el estado de este tipo de construcciones situadas cerca del mar es suficiente con revisar visualmente durante la bajamar los pilotes hincados en el fondo. Si las piezas han sufrido un ataque veremos que falta una parte del fuste. Los pilotes tendrán forma de reloj de arena porque los ataques se concentran en el área intermareal.

Para alargar la vida de la estructura no tendremos más que sustituir las piezas afectadas por otras nuevas. Tampoco debemos olvidar los elementos de unión de las piezas, detalle fundamental en cualquier estructura de madera. En estas construcciones que se encuentran más expuestas a las inclemencias del tiempo las fijaciones deberán ser de acero inoxidable.

Estructura de madera del muelle en Culross

 

 

MADERA Y PAISAJE


Lo que más me cautivó de este lugar fue descubrir el modo en que la madera siempre se integra en el entorno. Sin importar cuál sea el paisaje que la rodea. Las luces del atardecer sobre el Forth, la pátina del tiempo sobre las piezas de madera, el reflejo en el agua calmada… todo apuntaba a que ese muelle siempre estuvo allí.

Tener la suerte de encontrar estos lugares tan sencillos y especiales donde la madera es la protagonista es lo que hace que viajar merezca la pena. Si algún día visitas Culross, observa con atención el fiordo. Quizá con suerte, además del antiguo “pier“, podrás ver unas cuantas nutrias chapoteando en el Forth.

Hasta pronto,

María

Estructura de madera y paisaje en Escocia


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4 thoughts on “Madera sobre las aguas del fiordo

  1. Como siempre, tu sensibilidad asoma en los posts.
    Me pregunto a la vista de las fotos si los rollizos clavados en el terreno han sido tratados contra xilófagos en realidad… o si de ha confiado en una corta adecuada y quizás un creosotado de la parte inferior que no se ve….

  2. Pablo Leon says:

    Gracias Maria por este hermoso aporte…saber ver la esencia vale tanto en la madera como en las personas ,importa tanto el esplendor de lo nuevo como la dignidad de lo viejo que mantiene vida sin importar su aspecto exterior….Gracias ! esperamos mas !!

  3. Hola,
    Un post que me ha gustado.
    Por las fotos, creo que las piezas escuadradas son de pino silvestre (muy utilizado en Escocia). ¿Tratadas en autoclave?. Creo que no, ya que es una estructura temporal, mientras se reconstruye un antiguo muelle de piedra. Es más creo que, los rollizos, de pino silvestre lo más probable, no están tratados (no se pueden tratar por la corteza).
    Todo esto nos dice mucho de la sabiduría de quienes construyeron la pasarela: saben cómo va a envejecer y meteorizarse; saben que la madera, en latitudes frías, dura más; es temporal, por eso, su construcción es sencilla, sin muchas pretensiones, y las piezas escuadras se pueden cambiar fácilmente; juegan con la masividad de los rollizos; han talado los pinos más adecuados en la época adecuada, …
    Es la confianza en la madera lo que me sugiere este post.
    Gracias por este post.
    Un saludo cordial.

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